Hoy, con motivo del 10º aniversario del centro, entrevistamos a Mª Elena Castellano, quién fue directora del IES JRJ durante 6 años. La exdirectora nos relata cómo es dirigir un centro que, en ocasiones, ha llegado a contar con casi 1300 alumnos, 80 profesores y 6 miembros del personal auxiliar de servicios, además de coordinar al resto de los profesionales que prestan sus servicios dentro del mismo.

¿Eras profesora anteriormente en el centro?

Si, estuve como profesora de inglés un año antes de asumir la dirección.

Sabemos que no te presentaste como directora, sino dentro de un equipo directivo como jefa de estudios adjunta.

Ser directora no era la idea original. Mi nombre estaba dentro de un equipo directivo diferente y como jefa de estudios adjunta, pero, por un requisito técnico, resulté ser la única habilitada para asumir la dirección y poder presentar el proyecto.

¿Cuáles son las dificultades que te encontraste cuando tomaste la dirección del centro?

En esa época el centro estaba en obras para su 4ª y última fase, necesitaba un proyecto educativo y la elaboración de casi toda la documentación oficial –normas, protocolos, actualizaciones…-, además de un severo control económico de los presupuestos que tenían partidas agotadas.

Los primeros retos fueron hacer el centro bilingüe, recepcionar toda la 4ª fase de la obra, amueblarla y habilitarla para la docencia.

¿La 4º fase? ¿conviviste con las obras?

Fue una locura, recuerdo a Mª Luisa, mamá de la AMPA, y muchos/as padres y madres voluntarias. Muchos amigos de mi hijo, que estudiaban en el centro,  vinieron a desembalar y montar mobiliario. Ese era el nivel.

Por el camino se averió uno de los grupos de presión. Zonas inundadas con el agua hasta los tobillos y achicando agua.

Por tanto, te incorporaste por la puerta grande…

Totalmente. El mes de julio y agosto, fueron intensos: revisión de entrega de las obras, reestructuración de espacios para que todo en septiembre estuviese listo. Cuestiones como, los paneles móviles y la cortina de partición del gimnasio -elemento esenciales que sirvieron durante la pandemia años más tarde, para recibir al IES María Goyri Goyri-, la ampliación de espacios para la biblioteca y de la futura cafetería, los recientes accesos y licencias de parking y vados….

¿Qué pasó durante el COVID?

La pandemia nos puso a prueba a toda la sociedad. Este centro educativo fue de los últimos en cerrar, tras la orden de cierre por el COVID, debido a una excepción de Sanidad para finalizar un muestreo sanitario. Abrimos esa mañana, encontrando la planta baja del centro destrozada, las puertas de toda la zona de despachos y tecnología rotas y el armario de secretaria forzado, en definitiva, habían robado.

Ese día, el equipo directivo, parte de los alumnos, policía y enfermeros estuvimos trabajando durante unas horas mientras que el resto de centros educativos ya habían cerrado.

¿Y cómo volvisteis?

Después de la pandemia se iniciaron las clases y toda la actividad docente online y presencial. Todo un reto a nivel organizativo y humano. Los docentes, el alumnado y todo el personal del centro ofrecieron toda su profesionalidad y muchas horas de trabajo. Además, fuimos el primer centro público en plantear la presencialidad total de los alumnos de 2º de bachillerato, con todos los miedos y temores del alumnado, familias y superiores. Al final, resultó un acierto y los estudiantes pudieron tener la mejor preparación de cara a la PAU. Los resultados de ese año fueron de 100% de aprobados.

También fuimos testigos de la solidaridad de las familias, así como de empresas públicas y privadas, contando con la donación de material informático, que se sumó al proporcionado por la Consejería de educación. Nuestra web contaba con un buzón de participación del alumnado para toda la comunidad educativa que solicitase apoyo emocional, de cualquier índole. Lo gestionaba el departamento de orientación del centro, que hizo una labor encomiable.

¿Aprendimos algo del COVID?

Conocimos la vulnerabilidad, la humanidad, la empatía y la necesidad de remar juntos apoyándonos unos a otros en nuestro día a día. También la importancia de la salud mental y emocional de las familias, alumnado y de toda la comunidad educativa. Todos habíamos vivido situaciones traumáticas y pérdidas que dejaban cicatrices y, en ocasiones, impedían retomar la vida diaria. Reiniciar la actividad lectiva fue un reto para todos. Esta experiencia nos hizo darnos cuenta de que queríamos que en nuestro centro se pusiesen en marcha líneas de actuación que se centrasen en el bienestar psicológico y emocional.

Como he dicho, el centro ya tenía un espacio virtual dedicado al ámbito emocional y desde ese momento se solicitaron proyectos, talleres y formaciones en este ámbito para todos los sectores de la comunidad educativa. El proyecto PROA+ y diversos fondos europeos han hecho posible que la línea emocional esté presente en la dinámica del centro, tanto dentro como fuera del horario lectivo, apoyando a las familias y al alumnado.

¿Sobre la SALUD EMOCIONAL?

Me he tomado muy en serio la salud emocional, tanto que he encontrado una vocación oculta dentro de mí. Me parecía crucial, pero a partir del COVID pude ver el sufrimiento de las personas, volviéndose esencial y haciendo que me volcase de lleno para formarme. Conseguir todos los recursos disponibles, y casi imposibles, se volvió una máxima para mí.

Desde el Plan de Acción Tutorial del centro, con los profesionales del departamento de orientación, el programa de salud Emocional del Ayuntamiento en los primeros cursos de la ESO, el programa PIC con sus educadores sociales, el proyecto de ayuda psicológica del ayuntamiento. Los talleres dentro de PROA+ sobre salud emocional y relaciones saludables en 3º y 4º de ESO, las charlas de apoyo en diferentes ámbitos a las familias, el proyecto ZLA (Zonas Libre de Acoso de Policía Municipal), las charlas de formación y prevención de la Policía Nacional y el servicio Centros de Atención a las Adicciones(CAD), Centro Madrid Salud (CMS), el Centro de Apoyo a las Familias (CAF), el Centro de Atención integral (CAI), el Plan de absentismo del Ayto…etc.

Creo en el trabajo en red. Nuestras instituciones han detectado la necesidad que existe y se están poniendo muchos recursos gratuitos encima de la mesa. Animo desde aquí a que se conozcan y se utilicen.

Madre mía, nos hemos perdido entre tanta sigla. Aunque a los lectores-seguidores ya les hablamos muchas veces de estos programas en noticias de nuestra web. ¿Algún otro proyecto significativo?

Otro proyecto de la CAM que me propuse implantar, es el IPAFD (Institutos Promotores de la actividad Física y del Deporte). Soy del barrio, mis hijos han estudiado en este instituto. Conocedora de las necesidades de ocio sano de los adolescentes del barrio, me parecía que poder aumentar la oferta deportiva más allá del fútbol, era algo por lo que luchar. El poder inculcar los valores deportivos, participar junto con tus compañeros y, además, realizar hasta dos deportes por un coste de 14 euros anuales, en un entorno seguro como es tu centro, era algo que coincidía con nuestra idea de contribuir a la mejora física, emocional y mental del alumnado, además de fomentar un ocio saludable.

¿El programa de frutas, hortalizas y leche de la UE?

Este proyecto supone poder dar visibilidad a la necesidad de llevar una dieta sana, que tanto se intenta inculcar por parte de los departamentos del centro a través de talleres.

En la etapa de secundaria no somos conocedores de la situación económica de las familias porque no se manejan estos datos. Era importante asegurarnos de que todo el alumnado tenía acceso a alguna ración de leche/fruta/ hortaliza/verdura a lo largo del día lectivo.

Aunque era conocedora de algunas situaciones económicas delicadas, que en la etapa de primaria se localizan más rápido. En secundaria es más difícil de observar. Por lo que, este proyecto, ya muy asentado en el centro, ha conseguido repartir fruta y leche en las horas de recreo al alumnado, sin ninguna distinción social. Al principio, siempre hay dificultades de organización, pero contamos en su día con la ayuda de madres de la AMPA que colaboraron junto el equipo directivo y profesores, hasta convertirse en la actualidad en un proyecto asentado.

¿El proyecto 4º ESO + EMPRESA?

¡Madre mía, qué locura de proyecto! Creo, de verdad, que es una experiencia muy satisfactoria para los/las adolescentes, pero lleva un trabajo ingente. Hemos llegado a casi 400 alumnos/as participantes. Y no se ha ofertado solo al alumnado de una optativa concreta, sino a todos los alumnos de 4º ESO del centro.

Claro ejemplo del trabajo en red, las familias del centro ofrecen su profesionalidad y experiencia en los diferentes ámbitos, en charlas de orientación académica y laboral, y también las empresas de la zona, colegios, guarderías, además de la oferta del propio programa, que se quedaría corta si no fuese por las empresas que se ofrecen.

En cuanto a la calidad educativa ¿Cuáles han sido los cambios?

La oferta educativa del centro se ha ido incrementando y ha sido siempre completa. El bachillerato de Artes fue una apuesta llena de esfuerzo y constancia por parte del equipo directivo y el dpto. de dibujo. El centro tenía que derivar al alumnado que quería estudiarlo fuera del distrito y se perdían en el camino alumnos excelentes.

En la actualidad, los alumnos de nuestro distrito y de algunos colindantes, ven nuestra oferta como un referente y tiene siempre cubiertas sus plazas. Los resultados del centro son buenos comparados con otros centros públicos de la CAM.

El segundo instituto del barrio, conviviendo en las instalaciones del IES JRJ ¿Cómo fue?

A pesar de todo lo que se ha especulado, creo que la convivencia en el centro fue satisfactoria. Las dos directoras siempre nos planteamos que debía haber armonía en la convivencia. El JRJ compartía espacios y servicios que no le sobraban y que se veían como exigencias necesarias para el centro nuevo. Todo esto equivalía a una reubicación de espacios y a compartir instalaciones y servicios que ambos necesitábamos. Fue toda una experiencia desde la imposición de esta situación y la exigencia de querer lo mejor para el alumnado, manteniendo la calidad de la enseñanza. Hicimos malabares. Entiendo que fue muy difícil para el IES MGG aunque, llegar a un centro totalmente operativo desde el minuto cero, facilitó el inicio de su primer curso lectivo. El alumnado de ambos centros no tenía la culpa de esta situación y todos eran menores del barrio. La calidad de la enseñanza no se podía ver mermada o restringida a que las familias eligiesen un instituto u otro.

¿Cuál ha sido el momento más difícil que has vivido en estos años?

A día de hoy, dejar el cargo. Aún tenía muchos planes de calidad en mente, pero a veces la salud te juega malas pasadas.

¿Y los más tristes?

Pues tengo que decir que, comunicar la muerte de dos alumnas, ha sido lo más triste y difícil. Siempre te haces la fuerte, intentas continuar, pero te queda una herida, imágenes que no se borran.

Para no quedarnos con mal sabor de boca, ¿los más emocionantes?

Convertir el centro en bilingüe y ofertar el Bachillerato de Artes, probablemente.

¿Cuál es la experiencia más exitosa?

Respecto a las más exitosa, no sabría escoger una. Muchos momentos que me han llenado de orgullo al representar al JRJ como directora. Cada vez que se me concedía un proyecto -llegaba a gritar de alegría en el teléfono al responsable del mismo-, al recibir felicitaciones por los expedientes de alumnos, cuando llegaban los resultados académicos del alumnado, etc. Pero, creo que me quedo con la satisfacción de que los alumnos se acerquen a mí para agradecerme la paciencia y la lucha que han visto durante su etapa escolar, y cómo le has ayudado a que, ahora, y “a pesar de la guerra que te he dado: me vaya estupendamente”.

¿Y la más divertida laboralmente?

La más divertida creo que fue la visita con motivo de 4ª ESO+ Empresa a la base de Cuatro Vientos. Fuimos atendidos con gran amabilidad y luego nos enseñaron lo que los alumnos harían en las instalaciones. Pude montarme en un helicóptero de la división Puma que usan autoridades importantes. Creo que me hizo volver a sentir como una niña.

Por último, ya sabes cual es nuestra última pregunta en las entrevistas ¿Qué ha significado para ti la AMPA?

La AMPA es la línea directa en el rol de intervención de las familias en la educación de sus hijos. Su presencia en el consejo escolar, dar voz a las familias para conseguir mejorar la calidad de la educación y el bienestar de toda la comunidad educativa.

En nuestra relación siempre ha habido un deseo de ayudarnos mutuamente en lo que fuese necesario. Asegurarnos que no se interrumpiesen las clases por averías o por falta de colocación del mobiliario, o por “Filomena”, etc. En la promoción, en los concursos del centro como el literario, el de diseño de la agenda, las promociones y graduaciones del centro es excepcional.

Pero para mí ha sido fundamental su apoyo incondicional y la visión real de lo que percibían las familias. Me exigían también tratar temas incómodos, que siempre entendíamos necesarios, con la visión global de ambas instituciones y con un objetivo claro: lo mejor para el alumnado.

Su apoyo en algunos momentos ha sido imprescindible, como cuando repartimos gel al alumnado a la puerta del IES durante el COVID junto a Marisa y Olga o ayudando a repartir la fruta, achicando agua cuando se rompió el grupo de presión, contratando una máquina para quitar la nieve de “Filomena”, el embalaje y mudanza al finalizar las fases de construcción, etc. Hubo momentos en los que fueron esenciales para mí.

Por último, Elena, desde nuestra asociación hemos querido recopilar frases de las personas que han estado compartiendo tiempo contigo en el instituto:

  • «Ha sido una gran directora, cercana, comprometida, y siempre pendiente de sus alumnos, implicada al máximo y que ha sacado adelante grandes proyectos para el centro» (Olga AMPA 2018-2026)

  • «Has llegado a dotar el centro escolar de calidad académica y humana. Muchas gracias por tu compromiso y excelencia. Los/as adolescentes del barrio, que han ido al IES JRJ, te deben mucho… Tu constancia te define» (Sonia AMPA 2022-2026)

  • «Gracias por todos estos años de dedicación, entrega y compromiso con nuestros hijos» (Maite AMPA 2024-26)

  • «Elena estaba llena de energía y no sabía quedarse quieta. Tiene un carácter tenaz y siempre mostró una gran determinación por mejorar el instituto» (C. Gestoso J. Estudios)

  • «Vino en una situación difícil. Es una mujer con las ideas muy claras para poner en marcha su proyecto, sin dejarse influenciar por nadie. Incansable, trabajadora y siempre con diálogo con las familias… aún cuando se tenían visiones distintas. Hizo un buen trabajo» (Fernando AMPA 2017-2022)

  • «Ha sido un placer, sobre todo acompañarte en estos 6 años. El comienzo fue muy difícil y sin ningún proyecto en marcha. He podido ser testigo de cómo te has dejado la piel y la salud para conseguir que todos los proyectos, que hoy en día están al alcance del alumnado del IES JRJ, sean una realidad. Por supuesto, también es justo agradecérselo al equipo que te acompaño en el camino. En este recorrido, además, hemos construido una amistad que valoro profundamente. Gracias por tu entrega, tu constancia y todo lo que has conseguido por y para el centro» (Marisa AMPA 2018-2024)

  • «Gracias por ser una persona tan comprensiva y humanitaria» (Rosa ex auxiliar de control)

  • «De Elena destacaría, aparte de su trabajo concienzudo como directora, es un ser humano excepcional, una gran persona, con una empatía impresionante, ese es su mayor baluarte» (Llanos, auxiliar de control)

  • «Ella me dio la oportunidad de estar aquí. Además de ser una compañera, es buena persona. Una de las personas más leales y honestas que he conocido» (F. Javier Fuertes – Secretario)

  • «Siempre agradecida por la oportunidad que me permitió seguir creciendo y aprendiendo en ese arduo, pero valioso periplo. Nos has enseñado la constancia de conseguir cualquier proyecto o programa. Nos acercaste la educación y el bienestar a todo el mundo» (Julia M. ex Jefa de estudios)